Tengo poco que decir, mucho por escribir y me falta tiempo.
Camino y encuentro de todo.
Hoy decidà que no iba a caminar. Que angustia ha rodeado mi aura, no me deja vivir, respirar o ser. Que pena, que dolor, que vergüenzas son las que me alimentan.
Como si fuera mi doppleganger, la mitad obscura decide caminar entre los hombres y pasarme la factura de sus pecados. Me convierto en juez, jurado y acusado de la gran canallada de mis actos. Auxiliame señor de las alturas, no deseo morir envenenado de mis falsedades.
Filed under: Uncategorized
